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| Edición digital por Valdo Saenz Moulin |
(MEMORABILIA AFECTIVA CON LICOR DE CAFÉ)
A veces, en la penumbra, con la luna en mi ventana y un licor sobre la mesa, mientras insiste la memoria, repaso los detalles de sus gestos, esos que recorta mi mente hasta darle la forma más cercana a su rostro, tal como era al sonreír a una distancia mínima del mío.
De ser cierto que la nostalgia encierra algo de tristeza, lo que siento es otra cosa, porque recordarla me alimenta, de la misma manera que nos alimentamos al dormir: el cuerpo sabe lo que hace.
Al verla por primera vez, noté que sus pies se deslizaban como guiados por un acto de magia. Fue entonces cuando me aparté de las reglas del mundo —porque no influyen en los momentos cumbres de la existencia—; me importó el arte de domar un sentimiento.
Aún hoy me sorprende cómo un primer encuentro puede alterar la arquitectura de una vida. Ella, tan sólo con su presencia, me arrastraba hacia los secretos lugares de lo inevitable: arrebatos insolentes me invadían ante una mujer con tal capacidad de seducción.
La luna se mantiene inmóvil allí afuera, como si esperara que mi evocación continúe. Le doy el gusto.
Había un instante, siempre anterior a toda cercanía, en que me bastaba saberla próxima. Nada reclamaba todavía el derecho de las manos; ciertos encuentros empiezan mucho antes de que los cuerpos se atrevan a confirmarlos. En ese umbral permanecía, suspendido entre la espera y el asombro, mientras el tiempo parecía olvidar su oficio de avanzar.
En el vaivén de imágenes que impone mi nocturnería, atraviesa la penumbra el caballo alado de mi pensamiento, para llevarme al momento en que sus caderas latieron por vez primera bajo mis manos, una a cada lado de mi existencia. Era el pulso de la vida lo que me fluía por los dedos, mientras el ocaso rugía en la calle sus motores, y la oscuridad se anunciaba con la llegada de otra luna.
Ya con mi copa vacía, vuelvo a la visión de su boca, que me recibió en abismo grato; y a lo tierno de su tiempo, donde me hundí sin medida. El recuerdo galopa por mi piel, con el rumor de aquellos días y la sensación de que todo lo que creció en mí lo hizo convertido en una forma de destino.
Levanto la vista: la luna sigue fija en la ventana. Tengo la sensación de que nada en el universo se ha movido, salvo el tiempo que consumí navegando por sus verdes ojos, por sus piernas.
Ella llegó a mi mundo desde una esquina del universo, para barrer el polvo dormido que mi piel solía acumular, allí donde los sueños se juntan con la nada.
La copa, ya sin licor, parece conservar un resto tibio de aquello que ya no vuelve. Algo de esta noche sostiene intacta la ausencia, como si su penumbra también tuviera memoria.
¿Cómo no recordarla, si así nací para siempre y morí para nunca?
Nocturnería: Conjunto de
experiencias, emociones, pensamientos y atmósferas propias de la noche. Es todo
lo que la noche convoca: la memoria, la contemplación, el deseo, el silencio,
la escritura, las confidencias consigo mismo. Se trata de una neología poética.


Estoy de acuerdo contigo, cómo no recordarla. La noche es lo que tiene, que en ocasiones es inmensamente larga y la mente no deja de debatir con si interior.
ResponderBorrarEn mi opinión tu memoria destaca la capacidad para convertir el recuerdo en un espacio casi físico, donde la luna, la penumbra y la copa de licor funcionan como símbolos que la sostienen. La nostalgia no aparece como un sentimiento puramente doloroso, sino como un refugio vital que alimenta el presente, una idea especialmente lograda por la comparación con el descanso del cuerpo durante el sueño.
Hay frases de gran belleza, como la referencia al "caballo alado de mi pensamiento" o la afirmación de que "ciertos encuentros empiezan mucho antes de que los cuerpos se atrevan a confirmarlos", capaces de transmitir la intensidad emocional.
Un abrazo
Hola Nuria, me encantó tu comentario, tan nutrido y positivo. Gracias.
BorrarAbrazo también.
Olvidé decirte que muchas veces el abismo de ese inmenso universo es reconfortante y que me gustó mucho.
ResponderBorrarNuevamente gracias Nuria, muy amable.
BorrarUn relato de una gran belleza poética. A veces los recuerdos, sobre todo en las noches, nos llevan a esa nostalgia del ser amado que se convierte en revivir lo vivido con la misma intensidad.
ResponderBorrarTus escritos me llevan en volandas a mis recuerdos.
Aferradetes, Valdo.
Claro Paula, eso hacen las noches frente a una luna llena.
BorrarGracias por la visita.
Un abrazo.
Cada cual es un mundo un abismo y una esperanza, coincidir en armonía es ya bendición
ResponderBorrarBuena jornada 💐
Asi es lichazul, tal cual.
BorrarGracias, que tengas lindos días.
Es tan bueno el relato que quiero encontrar las mejores palabras para comentarlo y no me salen. Te diría es estupendo, pero es mucho más. Tiene sentimientos, amor, recuerdos y una poesía que brilla en cada frase. Felicitaciones por tu arte.
ResponderBorrarSaludos.
Uh, mariarosa, que amable, me siento muy halagado.
BorrarSaludos para vos y gracias.
Valdo, dicen que la vida no es el tiempo vivido, sino la intensidad de lo vivido...Y ahí estás retomando esa intensidad, que necesita tu cuerpo y tu alma...La noche, sabia milenaria, acoge en sus brazos a ese "caballo alado" símbolo de fuerza y pasión y ante la mirada cómplice y curiosa de la luna, símbolo de sensualidad y misterio, vuelve a cabalgar en el recuerdo uniendo todos los tiempos en un mismo presente...Una serie de flashback desmenuzan instantes, encuentros y gratos abismos, mientras apuras esa copa de licor, símbolo de esa vivencia placentera larga y contenida, que se hace real, como reflejo de un destino inevitable, que movió el tiempo para alumbrar un renacer inolvidable...No hay nostalgia, hay vivencia que permanece en el tiempo y que has convertido en "refugio sagrado", en ritual eterno, que la "sacerdotisa de la luna" bendice en la noche para seguir alentando la imaginación, la ilusión y la vida...
ResponderBorrarMi felicitación, porque te has entregado a las letras consciente de tus sentimientos ante una vivencia que dio sentido, fortaleza y belleza a tu vida.
Mi abrazo entrañable, Valdo.
Gracias Ma Jesús, por tan analizada lectura, tu comentario es maravilloso.
BorrarUn abrazo.
Valdo, que linda leitura proporcionas aqui! Essas lembranças, a lua que voiu e acompanhou toda tua imaginação, tudo muito lindo! E um licor de café é muito bom!
ResponderBorrarabraços, ótimo fim de semana, chica
Hola chica amiga, gracias por tu cálido comentario.
BorrarQue tengas lindos días.
Mirando la luna uno tiene tantos sentimientos. Te mando un beso y te deseo un buen fin de semana.
ResponderBorrarGracias Citu, también un beso para vos.
BorrarTus letras engalanan el arte del buen poeta, Valdo. Precioso tu escrito. Un abrazo.
ResponderBorrarGracias Gil, buen amigo.
BorrarAbrazo también.
Que hermosas palabras, la forma en que vas construyendo, la imaginación y penumbra que rodea todo.
ResponderBorrarLa imagen perfecta que acompaña.
Y la reflexión final que me deja pensando.
Gracias por compartir
Gracias a vos Jova, tu comentario es bello.
BorrarTe envío un abrazo.
Tienes una prosa fantástica
ResponderBorrarPaz
Isaac
Gracias Isaac, bienvenido.
BorrarY un abrazo.
TComo siempre que leo tus entradas se abre una pantalla inmensa que me hace ver las imagenes que tu narrativa dispara,asi mismo cierta emocion ,por sentir tan transparente,la emocion por tal experiencia. Tiene una belleza serena y envolvente, donde cada imagen —la luna, la copa, la penumbra— se convierte en símbolo vivo de la memoria. Admiro cómo logras que la nostalgia no sea tristeza, sino alimento, y cómo tu narrativa transforma lo íntimo en algo cósmico. Es un regalo leer palabras que saben unir lo cotidiano con lo eterno.Lindo,lindo amigo !!.felicitaciones! y un abrazo helado pero enorme y un beso en la izquierda.
ResponderBorrarHola Menta, tu comentario destaca por su calidez, me gustaron mucho las palabras que usaste para analizarlo. Me siento en sintonía con lo que comentás, así es lo que siento sobre la nostalgia, lo cósmico, lo eterno, lo íntimo.
BorrarGracias infinitas
Un beso cálido.
Que maravilla mi amigo, me dejas
ResponderBorrarmuda, sin poder expresar lo que
quisiera, excelente tus entradas
mi amigo.
Besitos dulces
Siby
Gracias Siby, sos muy gentil.
BorrarBesos para vos también.
La luna tiene esa magia que nos lleva a evocar el amor, un abrazo Valdo!
ResponderBorrarAsí es maría cristina, gracias por venir.
BorrarAbrazos.
Te deseo una buena semana. Te mando un beso.
ResponderBorrarGracias Citu, otro beso para vos.
ResponderBorrarMe encantó. Y me encantó la palabra nocturnería. Muy buena
ResponderBorrarSaludos
Hola Eugenia, me alegra que te guste esa palabra, creo que suena lindo.
BorrarGracias, un abrazo.
Te deseo un buen fin de semana. Te mando un beso.
ResponderBorrarIgualmente para vos, Citu, gracias.
BorrarValdo, tienes razón. La IA es una herramienta, un instrumento que puede ayudarte en muchísimos temas y trabajos...Las imagenes de tus posts son preciosas...Mis hijos la utilizan para perfeccionar temas musicales...No obstante, tengo mis reservas, porque hay gente que hace poemas, historias y comentarios con la IA...Ahí se pierde la inspiración, dignidad y creatividad humana.
ResponderBorrarMi gratitud y mi abrazo, Valdo.
Amiga, es un tema muy amplio, tardaremos en entendernos entre todos. A ver, también hay gente que copia partes de poemas, de relatos y de música, pero esa gente nunca se destacará porque no tiene genio ni inspiración propia. Dignidad el ser humano ya la ha perdido, pero sabremos cuando aparezca un nuevo Serrat, o un Piazzolla, o un Cervantes, o un Borges. Fijate que yo aclaro que las imágenes no son mías, yo tan sólo le voy dando la orden de lo que quiero hacer, si tal color, tal estilo, tal cosa aquí, tal otra allá... no soy dibujante, lo que ocurre es que me parece tan válido como tomar una imagen de la web ¿cuál es la diferencia? ¿Tomar una imagen de la web es más honesto que crear una de esta manera?.
BorrarTodos usamos un martillo, pero se destaca el que lo hace con creatividad. Es una cuestión de conciencia, el artista de verdad no necesita usar nada, salvo alguna herramienta. Si un escritor tiene dudas de cómo usar un signo de puntuación o encontrar un antónimo ¿es válido recurrir a un libro? Entonces ¿por qué no será válido recurrir a la IA que contiene todos los libros del mundo? ¿Está bien aprender de un libro pero mal de la IA?
Hoy todos sospechamos de todos ¿quién está siendo él mismo cuando escribe y quién no? Yo sé que pueden pensarlo de mí, pero también sé que hay ciertas maneras de decir las cosas que son sólo mías, que mi enfoque y visión son míos y que algunos pasajes de mis relatos tienen un estilo único, porque se me ocurren a mí. Los demás que piensen lo que quieran.
En fin amiga, da para mucho, aunque comprendo tu preocupación, también yo la tengo. El problema que tienen los que copian es que cualquier cosa que hagan no será algo nuevo, porque la IA utiliza todo lo que ya se hizo, no da nada nuevo, el único genio es el ser humano, esto es lo fundamental de esta cuestión.
Te mando un abrazo.
Si, cada cual es libre para hacer lo que quiera...Lo cierto es que aprendemos constantemente y todo es válido para aprender, los libros y la IA...Hay que seguir aprendiendo y compartiendo, es la mejor forma de superarnos cada cual en su estilo y con sus historias y poemas.
ResponderBorrarTe agradezco que me contestes, la IA está ahí para servirnos bien en dibujos, recursos lingûísticos o estilísticos...Trataremos de seguir siendo nosotros mismos, nuestras neuronas, nuestra conciencia y nuestro espíritu nos lo agradecerán...Hay que aceptar todas las tecnologías que vayan surgiendo y hacer un buen uso de ello...El temor ya se me está yendo.
Mi abrazo agradecido Valdo.
Así es amiga, no le tengamos miedo. Esto llegó para quedarse, en el futuro los grandes artistas serán los que sepan adaptar su talento con la participación de la IA. Los que no tengan talento serán mediocres como fue siempre.
BorrarSaludos.
¡Qué hermoso escrito!
ResponderBorrarAbrazos
Gracias gla, abrazos también.
BorrarPrecioso tu escrito, amigo Valdo. La luna está ahí, escondida entre las estrellas pero siempre presente en nuestro universo.
ResponderBorrarMuchos besos.
Hola Montse, gracias, la luna, como la mujer, es así.
BorrarBesos también.
¡Hola! Muy buena historia, gracias por compartirla. Un abrazo ❤️
ResponderBorrarGracias a vos Carlina, por comentar.
BorrarOtro abrazo.
Hola mi amigo Valdo, aqui retornando
ResponderBorrary disfrutando de tus letras, tu blog es muy
especial.
Besitos dulces
Siby
Y yo disfrutando de tu visita, Siby.
BorrarGracias, besos también.