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Mi ciudad es una metáfora de
los rumbos humanos: soledades que se buscan sin saberlo hasta que se reconocen
y forman algo nuevo. Al mismo tiempo, los porteños -de puro contradictorios-
levantamos una muralla de edificios entre el río y lo urbano, como si
intentáramos negar una parte de lo que somos.
Amamos al Río de la Plata,
nacido del entrevero de aguas de otros dos que lo parieron, y que el tiempo
empuja hacia su destino final, Buenos Aires. Lo amamos, sí, en sus orillas nos
concibieron, pero vivimos de espaldas a él.
Esos otros cauces -el Paraná y el Uruguay- son dos nostalgias que bajan marcando el compás hasta mezclarse y volverse tango. El primero trajo su cansancio de pescador, con olor a fruta madura y aceite; el otro llegó con delicadeza, como desde otro sueño, el del canto dulce y el mate amargo. De ellos nació el Gran Río, el más ancho del mundo, un espejo marrón que no devuelve rostros: los devora.
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Almaceno en mi memoria tanto
los eventos vividos en Buenos Aires, como los amores que en ella ocurrieron. Y
a veces no sé si estoy hablando del barrio o de aquellas que enriquecieron mi existencia.
El paisaje porteño de su ribera
se vuelve poesía cuando una mujer camina descalza por su barro suave. O tal vez
fue eso lo que sentí aquella tarde en que la ciudad pareció pertenecer, por un
instante, a una mitología de domingo.
El placer consistía en observarla y, llevado por ese impulso, escribí estas líneas en el estilo sensiblero que a ella le gustaba:
Intuyo
en las pequeñas ondulaciones del agua un deseo de alcanzar a quien se le
arrima; tal vez es sólo mi imaginación convertida en este río. Tu paso convoca
la vigilia del suelo… y, siendo cauce, me alargo para rozarte.
Un viento norte se pierde hacia el sur. Pero mis
pensamientos me depositan en otro punto cardinal: aquí, donde la luz se mete en
tu melena, y tus pies revelan la memoria del barro.
Gracias por dibujar en la orilla una rosa de los vientos.
A veces pienso que ese instante
con ella resume lo que tengo de urbanidad por haber nacido junto al milenario
río.
3
Toda esta trama de historias y de sombras que somos los porteños
se resiste a morir en el mar del olvido. Tal resistencia simboliza el impulso
vital absorbido por la máquina urbana, con su engranaje mestizo,
contradictorio, tierno, pero brutal al mismo tiempo.
En ese encuentro de aguas reside la esencia nuestra, una confluencia de poderosa tensión.
Porque ambos ríos avanzan ignorándose, pero con una fatalidad común: volverse
memoria, pensamiento y transformación. Así, Buenos Aires, ciudad de fusiones y
nostalgias, es el lugar donde todo lo que llega concluye en una personalidad
con música propia, capaz de dar origen a lo inesperado.
Lo
inesperado resulta -entre otras cosas- de la evolución cultural: aquellos
orilleros que crearon nuestra música ciudadana no imaginaron que algún día
existiría algo llamado “Tango electrónico”. Bajofondo es una banda integrada
por músicos de las dos orillas del Gran Río: Montevideo y Buenos Aires.
“Perfume”,
por Bajofondo, invitada: Adriana Varela


Me gusta el tango electrónico, pero para mi gusto no se puede comparar con los tangos de Carlos Gardel. Muy bonito todo lo que escribes sobre el Río de la Plata.
ResponderBorrarUn abrazo.
Obviamente Conchi, quien puede dudar que Gardel es el mejor de todos? Coincido.
BorrarGracias. Abrazo retribuído.
Os rios de nossas cidades, as cidades, em cada canto lembranças... Linda música e recordações! abraços, chica
ResponderBorrarHola chica, gracias por tu visita.
BorrarUn abrazo.
Me gusta ver cómo alguien habla asi de su tierra, con esas ganas y ese querer que se representan en tus letras.
ResponderBorrarGracias por tu visita
Un saludo. Feliz noche.
Gracias a vos Campirela, por tu visita y comentario.
BorrarSaludos también.
Veo que te convertiste en el Rio de la Plata con la nostalgia, experiencia y delicadeza del Paraná y el Uruguay...Reflexionas en el carácter porteño, su pasión por la vida y el amor, su rebeldía ante la muerte y esa renovación y transformación continua en la música, que os hace genuinos, únicos...!
ResponderBorrarTe felicito por la entrega que pones en tus apasionadas letras, amas tu ciudad y tu río y profundizas en tu experiencia vital, que da sentido a este presente, que conviertes en letras con vocación de eternidad, Valdo.
Interesante y original ese tango electrónico...muy atrayente.
Mi abrazo admirado y feliz día.
Muchas gracias Ma Jesús, por el elogio a nuestra cultura.
BorrarUn abrazo grande, que tengas lindos días.
Hola Valdo! Un homenaje a nuestro río y el recuerdo de una mujer que no se olvida. La Gata Varela, lamento que en esta interpretación todo vaya a ritmo de la electrónica, ella es mucho más que eso, un abrazo!
ResponderBorrarHola amiga, publiqué este video sólo como un detalle pintoresco, igual te confieso que la Varela no me gusta ni haciendo lo tradicional.
BorrarAbrazo para vos.
Todo lo referido a nuestra tierra nos enriquece o debería...
ResponderBorrarSe nota que amas tu tierra, como el aire, el agua, sus gentes y ese tango que es delicia para la música... Aunque prefiero los tangos de toda la vida, estas modernidades ya no van conmigo...
Aferradetes, Valdo.
Hola Paula, el tango evoluciona a veces para bien y a veces queda como simple anécdota, como en el caso de este video al que publiqué como algo de color.
BorrarGracias por tus palabras.
Hermano, esto no es una entrada… es un viaje.
ResponderBorrarMe encanta cómo conviertes a la ciudad en un ser vivo, casi contradictorio como nosotros mismos: amar algo profundamente y, aun así, darle la espalda. Esa imagen de Buenos Aires negando el río mientras nace de él me parece brutalmente honesta.
Te sigo...
Hola Náufrago, bienvenido. Es un gusto recibir un comentario tan gentil como el tuyo, lo agradezco enormemente.
BorrarTambién te seguiré.
¡Valdo! Me ha conmovido tu forma de describir ese encuentro de aguas que se vuelve tango, Al leerte, siento que el río no solo devora rostros, sino que también guarda amores y esperanzas.
ResponderBorrarGracias por dibujar esa rosa de los vientos con tus palabras; nos recuerdas que a pesar del ruido de la ciudad, nuestra esencia sigue viva en la orilla.
Saludos desde Costa Rica, amigo.
Hola Rosa, muy bello tu comentario, con amigas y amigos así dan ganas de seguir publicando. Gracias por venir.
BorrarAbrazo va.
Valdo, hermoso relato.
ResponderBorrarMe conmueve leerlo porque soy raíz de esta hermosa tierra, uno siempre vuelve a Buenos Aires, tiene ese no se que que enamora el alma.
Discúlpame que no pase seguido, no tengo tiempo para entrar, solo lo hago un ratito antes de acostarme. me encanta como escribes.
Que tengas un hermoso y feliz día
Besitos y todo mi cariño
Hola amiga, muy lindo tu comentario. Y por el tiempo no te preocupes, yo sé que participás, eso lo valoro.
BorrarGracias y besos.
Um rio é a alma de uma cidade, mais do que um pode ser a sua própria vida.
ResponderBorrarBom fim de semana.
Abraço de amizade.
Juvenal Nunes
Así es Juvenal, ese río hizo nacer a Buenos Aires, fundamental.
BorrarGracias y un abrazo.
Hola amigo! Es muy bello el Río de la Plata pero lamentablemente no se cuido y no se cuida como corresponde. Esta muy contaminado gracias a la gente que nunca toma consciencia de nuestros recursos naturales.
ResponderBorrarUn beso desde Plegarias en la Noche
Claro Tiffany, por un lado los que vemos lo romántico de un lugar y por el otro los que no hacen nada por cuidarlo. En fin.
BorrarOtro beso para vos.
Insperado ha sido encontrar tu blog valdo, si el dia anteior me fascinó tu relato, hoy me quedo prendida a ellos, el tango me emociona hasta erizarme la piel y tus naraciones están imantadas y no me dejan marchar, fluyen de ti las palabras con enorme belleza y atrapan al, lector, gracias por pasar por mi blog y dejar tu comentario lleno de ´ánimo
ResponderBorrargracias de nuevo y un abrazo
Guau stella, cuanto elogio, lo agradezco enormemente.
BorrarTambién me gusta tu blog, por eso te visité.
Va un abrazo grande.
Tu escrito es un homenaje delicado y poderoso a la identidad porteña. Con imágenes de ríos que se encuentran y memorias que resisten, logras transmitir la vitalidad contradictoria de Buenos Aires: tierna y brutal, nostálgica y creadora. La ciudad aparece como un organismo vivo, capaz de reinventarse y dar origen a lo inesperado. El ejemplo del tango electrónico y Bajofondo ilumina esa metamorfosis cultural, mostrando cómo la tradición se transforma sin perder su raíz.
ResponderBorrarEs un texto que emociona por su lirismo y por la manera en que convierte la historia urbana en música, memoria y futuro.Bravo!!!
Un abrazo cariñoso!
Menta, amiga fiel y seguidora, tus comentarios siempre nutren el alma y la pluma. Me encantó eso de "organismo vivo" aplicado a la ciudad, cada vez que me pongo a escribir sobre ella se me hace que es así. Gracias.
BorrarAbrazo cariñoso va.
"¡Brillante crónica! Me ha fascinado esa visión del Río de la Plata como un espejo de nostalgias y música. Has captado a la perfección la esencia contradictoria y apasionada de Buenos Aires. Un texto con alma de tango.
ResponderBorrarUn abrazo, Valdo.
Hola Jordi amigo, buena visión la tuya sobre el espíritu de lo que escribí, gracias por tu visita.
BorrarUn abrazo.
Muy bueno, tiene alma de Buenos Aires tu relato. Me encantó, el tango que canta Adriana Varela es nuevo para ni, lo desconocia.
ResponderBorrarFelicitaciones.
mariarosa
Hola mariarosa, gracias por tu visita. Ese estilo de tango tuvo un tiempo de fama pero ya se perdió bastante, al menos sirvió para que se acerque a esta música la gente joven.
BorrarUn abrazo.
Una sorpresa encontrarte. Con un contenido tan enriquecedor. Gracias por pasar por mi espacio y con tu permiso me quedo por acá.
ResponderBorrarHola Jova, bienvenida. También me quedo por tu sitio.
BorrarGracias.
Hola Valdo, sabes para mi el tango,
ResponderBorrares muy especial, mis padres lo bailaban
divino y en cada reunion, los invitados
se lo pedian y quedaban encantados,
lo triste para mi, que nunca lo aprendi
a bailar, bravo mi amigo.
Besitos dulces
Siby
Siby, hay que bailarlo aunque no se sepa, lo tenemos en la sangre, va todo bien.
BorrarGracias por venir. Besos.
Hola Valdo, cuando uno ama su raíces, se siente en cada letra. El tango es un baile con una gran cantidad de influencias y una historia muy interesante. Me encanta la música, en todas sus formas.
ResponderBorrarUn abrazo.
Gracias Cristina, compartimos el gusto por la música.
BorrarUn abrazo también.
Cuánta nostalgia se puede evocar desde el agua, y es que somos agua , emanamos , fluimos y decantamos en ritmos superpuestos
ResponderBorrarAbrazos allende la cordillera 💐☺️
Lichazul, eso somos, algo nos empuja a reflejarnos en ella.
BorrarGracias por venir.
Un abrazo va desde este lado.
Vuelvo de nuevo a leerte, de paso a desearte un buen fin de semana
ResponderBorrarUn abrazo
Hola stella, gracias, otro abrazo.
BorrarQue tengas lindos días.
Valdo, paso a saludarte y desearte una hermosa semana.
ResponderBorrarTe cuento, pise a varios tratando de aprender a bailar en tango, no soy una maravilla bailando pero me defiendo, por lo menos ya no piso a nadie jajaja, es lindo bailarlo, todo depende del compañero de baile que es el te te va llevando también.
Besitos y te dejo mi cariño
Jaja Mathilde, bueno, pero es lo que les pasa a todos al principio, es muy difícil bailar tango, mucho.
BorrarQue tengas linda semana.
Me ha gustado mucho tu post. A veces en lo inesperado descubres bellezas como tú pluma. Un abrazo
ResponderBorrarHola Nuria, gracias, muy amable.
BorrarUn abrazo también.
Se nota que amas tu tierra, como debe ser.
ResponderBorrarSaludos
Así es Eugenia, soy uno de sus productos.
BorrarSaludos para vos.
Valdo, la parra de mi poema la sembró mi padre hace muchos años y cada vez que brota en primavera lo recuerdo. La última estrofa es para todos vosotros...(Gracias por tu comentario)
ResponderBorrarMuy bello tu recuerdo Ma Jesús, gracias por esa dedicatoria.
BorrarUn abrazo.
Tus letras llenas de poesía y pasión nos llevan de paseo por un hermoso Río de la Plata. Gracias!
ResponderBorrarAbrazos
Gracias a vos Soñadora, por tu lindo comentario.
BorrarQue tengas lindos días.