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| Imagen digital por Valdo Saenz Moulin |
En un instante ajeno al fluir del tiempo, desde el
otro lado de la mesa del bar, ella me sonríe. Yo, ladrón de utopías con quimera
de chiquezas, percibo el secreto de ese gesto, que no es sólo belleza, sino una
forma acabada. Pienso en lo que perdura luego de la arena que fue roca, que fue
lava y ya no es, como si algo en ese devenir hubiera quedado trunco, una
torpeza antigua sin corregir.
Hubo un tiempo en que los artífices de todo lo
existente dudaron
de las bondades de un pan caliente al amanecer, de la fragancia de los patios
añosos y, hartos ya de tanto hombre doliente, dispusieron con prepotencia
celestial un nuevo júbilo, para lo cual convocaron a tres entes de los
suburbios cósmicos.
Una vez reunidos, comenzaron a maquinar una mejor
dimensión de la felicidad, con la seguridad de que aquello debería quedar
dibujado entre los labios. En la mañana universal, con ojeras estelares mil
años antes del ayer, iniciaron su obra: un detalle mínimo, capaz de alterar el
peso de la existencia, una curva nacida del encuentro entre la claridad y la
carne.
Pero lo creado no tuvo el efecto deseado en lo inmediato. Así ese intento transitó edades y nacimientos, germinando de mujer en mujer. Cada
aparición corregía el gesto anterior…
Hasta ahora.
Ahora -cuando advierto que la línea de su boca no
necesita perfección sino que la contiene- mi mirada se vuelve testigo de su
concreción.
Al comprender los creadores que, al menos una cosa
había llegado a su justo nivel, abandonaron la empresa: no sería posible
realizar algo mejor. Puedo entonces confirmar que el universo resulta
inconcluso: a pesar de esta maravilla depositada, por fin, en la hora del
nacimiento de esta mujer, el alma de los humanos aún soporta vacíos.
Acá, donde mi vista se junta con el brillo surgido
desde su boca, me pregunto qué hada galopa sobre mi voluntad al ver ese acto
que, sin intención, dejó centellas en el revés de mi trama. Ella, ajena a mis
pensamientos, no sabe que seres como yo existen por su luminosidad.
Tal vez sea el tiempo un goteo impuro de la
memoria.
Aunque ese instante mantenga su gesto vivo en mí,
los minutos seguirán su curso. Sin embargo, en el aire permanecerá un indicio
para recordarme que lo leve puede modificar la vida diaria. En ella la luz
quedará, custodiada por guardianes celestes, a la espera de que otros creadores
más valientes intenten un mejor universo según el modelo de su sonrisa, y
puedan, de una vez, concluirlo.
Chiquezas: Conjunto de detalles pequeños, gestos mínimos o circunstancias aparentemente insignificantes que, por su valor emocional, simbólico o evocador, adquieren una importancia desproporcionada para quien los percibe. Cualidad de aquello que encuentra belleza o sentido en lo diminuto y cotidiano. Sugiere la dignidad poética de lo pequeño.


Ese pequeño deseo que se niega a morir. Es que nos impulsa a seguir. Te mando un beso.
ResponderBorrarHola Citu, gracias por tu comentario.
BorrarUn abrazo.
Un texto bello y original, con un lenguaje poético que convierte una simple sonrisa en algo casi divino. Me gusta cómo mezcla la fantasía con la reflexión sobre la imperfección humana, creando imágenes llenas de sensibilidad y admiración. La idea de que el universo siga incompleto a pesar de haber alcanzado la perfección en una sonrisa me resulta especialmente evocadora. Además, el uso de palabras propias como chiquezas aporta personalidad y frescura al relato. Invita a detenerse y valorar esos pequeños instantes capaces de iluminar la vida.
ResponderBorrarUn abrazo y feliz semana
Muchas gracias Nuria por tan completo comentario.
BorrarQue tengas lindos días.
La Naturaleza y lo creado son la imperfección que somos, pero encontrar lo que necesitamos aunque no sea perfecto es un milagro, Valdo, un abrazo!
ResponderBorrarHola maría cristina, gracias por tu aporte.
BorrarUn abrazo.
Saber observar es lo que hace de ti un gran poeta.
ResponderBorrarAferradetes, Valdo.
Hola Paula, muchas gracias.
BorrarAbrazos.
Hola Valdo:He leido dos veces(totalmente concentrada) y ya sabes,despues del goce por la lectura,tuve que sentarme,(tambien con mi cafe)me atrevo a comentar asi:Tu fábula metafísica logra que lo cotidiano —un gesto, una sonrisa en un bar— se convierta en revelación cósmica. Me impresiona cómo entrelazas lo íntimo con lo universal: la línea de una boca se vuelve obra de los artífices del tiempo, y ese detalle mínimo adquiere la magnitud de un destino. Hay en tu relato una delicada tensión entre lo inconcluso del universo y la perfección fugaz de un instante humano. Esa mirada que descubre centellas en lo simple nos recuerda que la belleza no es sólo forma, sino también memoria y vacío compartido. El texto deja la sensación de que lo eterno se filtra en lo efímero, y que la sonrisa de una mujer puede ser la clave de un júbilo que los dioses ya no intentan perfeccionar..Me voy con mis clap-clap ,dejandote abrazos y besos blogueros(ufffff,no te ahogues!)
ResponderBorrarHola Menta querida amiga, siempre son maravillosos tus comentarios, llenos de detalles y calificativos que valoro. Ocurre que cuando uno se queda maravillado con algo, de una persona o de lo que sea, siente que el resto del mundo es imperfecto. Eso me motivó la prosa.
BorrarGracias por entender el relato, no era fácil.
Besos y abrazos van.
Cuánto vuelo poetico puede tener una sonrisa, te puede llevar por las bondades de un pan caliente al amanecer o los patios añosos de tiempo y vida. Lo que si me queda en claro es que una sonrisa nos puede cambiar el día y volvernos filósofos y hasta poetas.
ResponderBorrarmariarosa
Hola mariarosa, gracias, sos muy gentil
BorrarValdo, sabes que la imaginación y el conocimiento forman un tandem perfecto para abordar una historia o desarrollar un concepto, como en este caso: una sonrisa perfecta, "esa curva del encuentro o unión entre la claridad del espíritu y el cuerpo", símbolo de belleza y felicidad.
ResponderBorrarTambién sabes que, nada es porque si, todo tiene un orden y un sentido. Por tanto te vales de una leyenda metafísica, que abre los tiempos y el proceso de maduración hasta logar "esa sonrisa o milagro" que se quedó grabada en tu retina, iluminando tu existencia...Hermoso argumento...
No sólo hay imaginación y conocimiento en tu relato, también hay sensibilidad, inspiración e intuición. Los seres celestes custodian ese recuerdo y un hada permitió aquel instante inolvidable...Cuerpo y espíritu se dan la mano para hacer trascender la belleza de una sonrisa, que expresa una satisfacción, que llena el interior del ser humano...y que también podría ser una canción, un paisaje, un encuentro o un poema...
Mi felicitación por tu entrega a este relato poético en esa búsqueda constante de la belleza, como buen ladrón de utopías, que eres...
Mi abrazo entrañable, Valdo.
Hola Ma Jesús, tus comentarios son una maravilla motivacional, sólo puedo agradecerlos fervorosamente. Y tu compromiso como lectora es muy valioso.
BorrarQue tengas bellos días, gran abrazo.
Dentro de las imperfecciones del mundo, existen destellos capaces de reconciliarnos con la existencia.
ResponderBorrarAbrazo
Hola Mujer, buen comentario, gracias.
BorrarAbrazo también.
Estimado Valdo, qué maravillosa fábula metafísica nos regalas hoy junto a tu taza de café.
ResponderBorrarMe ha fascinado la inmensidad de tu idea: esa búsqueda cósmica de los creadores para esculpir la sonrisa perfecta de una mujer. Logras que algo tan sutil y cotidiano como un gesto se vuelva eterno y llene de luz el alma. Una lectura preciosa.
Te envío un abrazo de luz con mucha admiración.
Hola Rosa, muy bello tu comentario, es muy grato ver que se entiende correctamente un texto que no era fácil de leer.
BorrarAllí va mi cálido abrazo.
¡Hola! Muy bueno, la verdad es que de estos que hacen reflexionar para el finde semana. Posdata: acabo de encontrar tu blog, ya te sigo, te invito a pasarte por el mío si quieres. Un abrazo ❤️
ResponderBorrarHola Carolina, bienvenida, gracias por tu visita, pronto pasaré por tu rincón.
BorrarAbrazo va.
Una delicia de lectura gastronómico-filosófica. Consigues detener el tiempo de un bar para regalarnos una bellísima reflexión sobre la perfección oculta en un simple gesto.
ResponderBorrarUn abrazo, Valdo.
Jordi amigo, muy amable.
BorrarAbrazo también.
Esas hadas son caprichosas y envolventes con sus alas baten esa brisa cadente que embriagan aquí en osa su mirada.
ResponderBorrarPrecioso texto.
Un abrazo.
Hola Campirela, gracias por tu visita.
BorrarOtro abrazo.
Un texto hermoso que me perdí por lo mal que funciona Blogger, menos mal que lo he podido disfrutar hoy al buscarte para comentarte que hoy en Autodidacta doy la bienvenida a los seguidores nuevos. Un abrazo
ResponderBorrarHola Ester, muchas gracias. Y si, blogger está con fallas.
BorrarAbrazo también.
Qué bonita historia. Me ha gustado mucho
ResponderBorrarSaludos, que tengas una buena semana.
Gracias Eugenia, que tengas lindos días.
Borrartodos albergamos un pequeño asomo de luz , pero es más el barro que nos cubre, humanos sin mucho que aportar , solo esperar que alguien lo entienda y mientras la fortuna gira
ResponderBorrarbuena semana :)
Hola lichazul, es cuestión de ir secando el barro, con lo poco que tengamos, mientras tanto la poesía.
BorrarBuena semana también para vos.
Cuanta belleza escribes, Valdo. Por momentos estuve ahí. Un abrazo.
ResponderBorrarAmigo Gil, sos muy amable.
BorrarOtro abrazo.
Que lindura mi amigo Valdo,
ResponderBorrarte quedo super bello.
Besitos dulces
Siby
Hola Siby, gracias por la visita.
BorrarBesos también.
Gracias por tu comentario, Valdo...Me encanta que profundices en la poesía...No todos saben profundizar e interpretar.
ResponderBorrarEstoy viendo el acertado dibujo de la I.A. sobre tu post...Muy bueno.
Pero nunca permitas que se meta en tus letras, no lo necesitas, puedes contar lo que quieras, tienes talento y recursos suficientes...
Mi abrazo entrañable y feliz finde, que ya llega.
Noooo Ma Jesús, la IA no tiene alma, no podría jamás darle vida a un relato, fijate que yo escribo desde lo que viví, mis historias son reales, lo único que hago es darle un formato más poético porque sino serían aburridas ya que no tienen nada de extraordinario.
BorrarPero para los dibujos es bastante buena la IA, al menos para eso que no sé hacer que es dibujar (de eso me quedé con las ganas). Es sólo para mejorar el sentido estético, ya que lo que busco por internet casi nunca me gusta.
Te dejo mi abrazo y que tengas bellos días.
Me alegro mucho que pienses así, Valdo...La I.A me tiene algo preocupada, porque no debemos dejar que nos domine, todo el mundo la utiliza y se olvida de que, es importante que tengamos el mando de nuestros trabajos...Alguno de mis hijos la utiliza para crear música y no me hace mucha gracia...Espero que el hombre, en general, sea responsable y no se convierta en una marioneta a su servicio...
ResponderBorrarGracias por avisarme, he visto que has publicado de nuevo y ya sabes que me gusta profundizar y leerlo un par de veces...Pronto volveré.
Mi abrazo entrañable y feliz finde, Valdo.
Amiga, pronto haré una entrada dando mi opinión sobre el tema.
BorrarTe dejo mi abrazo.