La orilla de este río, el que bordea mi Buenos Aires, recibe el
marrón profundo de una corriente que llega desde otra tierra, también mía.
Aquí, donde las aguas se me mezclan con la mirada y dejan una
borra de imágenes lejanas, miro río arriba, allí, donde humildes pescadores
navegan sus barcas rumbo a una luna sin prisa, para rescatar el pez de cada
día, para vivir.
A unos trescientos kilómetros de Buenos Aires, remontando primero
el Río de la Plata y luego el Paraná, se encuentra Remanso Valerio,
un pequeño pueblo de pescadores donde la vida transcurre al ritmo del río. Sus
habitantes tienen la piel curtida por el sol y del mismo color que el agua.
Ese pueblo y su paisaje merecían una canción,
porque juntos son música.
Exigen, desde sus aguas y sus labores, una voz
que los perpetúe en el tiempo. Y han encontrado esos versos y ese sonido en Oración del Remanso.
De ese paisaje nació una de las obras más profundas del
cancionero litoraleño. Ella despliega una belleza serena en su melodía y una
conmovedora hondura en su letra, donde cada verso parece conocer de cerca la
paciencia, el silencio y la dignidad de quienes viven frente al río.
Pero no alcanza con que alguien la escriba, es
necesario encontrar el eco justo para que la canción conmueva y permanezca. Y lo esperado un día tomó cuerpo en dos voces, la de Nahuel Pennisi y la de
Manuel Moreira.
La voz de Nahuel Pennisi posee calidez y notable
riqueza tímbrica. Es capaz de otorgarle la cercanía y la intimidad que esta
canción necesita. Ciego de nacimiento, aprendió guitarra de manera autodidacta
y la ejecuta en una posición invertida, sin modificar el encordado.
Junto a él aparece Manuel Moreira, un cantautor que entiende la
canción como un territorio sin fronteras estilísticas. Su obra integra con
naturalidad influencias del folclore y la música popular argentina, siempre al
servicio de la emoción antes que del virtuosismo.
Quizá la mayor virtud de esta versión sea que no intenta
embellecer la vida de los pescadores ni convertirla en una postal. La respeta.
La escucha. Y permite que el río hable con su propia voz. Porque hay canciones
que, más que describir un paisaje, terminan convirtiéndose en parte de él.
“Oración del remanso”
Autor: Jorge Fandermole
Interpretan: Nahuel Pennisi y Manuel
Moreira


Hermosa canción e interpretación. Me resulta curioso como toca la guitarra. Un abrazo, Valdo.
ResponderBorrarHola Gil, gracias por tu visita.
BorrarAbrazos.
Linda música e adorei a versão valorizando sem romantizar, mas respeitando os pescadores! Adorei! abraços, chica
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