jueves, 3 de septiembre de 2026

LA FORMA MÁS ASTUTA DEL MISTERIO



(UN ESPEJO RETROVISOR DE LA MEMORIA)


Buenos Aires ejerce una rara influencia sobre el ánimo de su gente y suele provocar anárquicas confusiones. Deseo y desconcierto se confunden con una pizca de crueldad.

Lo que relataré podría tratarse sólo de una página urbana menor, pero algunos eventos que son anécdotas para unos no caben, en este caso, en la lógica de un simple muchacho de barrio.

Una tarde los recuerdos se le meten en los zapatos, y no le queda otra que salir a caminar. En busca de qué, no lo sabe, pero el sonido de su primer paso le susurra que detrás de una sonrisa puede ocultarse más de lo que aparenta.

Esa sonrisa, sostenida más de lo necesario, se había repetido a lo largo del tiempo, y ahora parece llegarle inoportunamente. Aquel gesto deja en sus ganas la sensación de no saber por qué había sido depositada en él.

Sucedió durante un seminario cualquiera, no importa cuál. El muchacho y la dueña de la sonrisa no se conocían. O tal vez sí, ya que dos personas a veces se reconocen antes del primer intercambio de palabras.

de esa manera imprecisa en que dos personas comienzan a reconocerse antes de intercambiar alguna palabra.

Los pasos que va marcando por la calle redoblan con el nerviosismo de los recuerdos ingratos. En la película de su mente vuelve una y otra vez su figura, esta vez sentándose a su lado.

Fue en un bar, donde el grupo de compañeros había acordado encontrarse para pasar un momento de charla y café. El muchacho llega tarde. La muchacha, luego de sonreírle, le señala una silla vacía a su lado, que había custodiado para cuando llegara. Acto que él interpreta como lo que parece ser.

De pronto, unas palabras cómplices de ella al oído mientras le ofrece un papel con su número de teléfono. Acto natural que resulta la forma más astuta del misterio.

Hay llamadas que no se realizan con sólo digitar un número en el aparato: se hacen desde la seguridad que impone el mandato masculino. Él cumple. Y llama.

Ocurre -o vuelve a ocurrir en su mente mientras camina- eso cotidiano en la inmensidad urbana, que duele como si nunca hubiera existido: ella dice que no. Que no puede. Que tiene novio.

Entonces todo se vuelve más extraño que triste.

Y lo que queda no es el rechazo, sino la pregunta: ¿qué fue todo lo anterior?

Ahora bien, a esta altura del relato el lector sagaz ya habrá sospechado que el muchacho era yo.

Tal vez las cosas se dieron así por mi torpeza, al ver una promesa donde simplemente había un acto por simpatía. O por su ensayo de cercanía sin intención de habitarla. O, quién sabe, por una chispa de fogata ajena.

Esos zapatos que suelen llevarme por las veredas del recuerdo, cada vez que vuelven a recorrer lo recorrido, dejan metida una piedra pequeña donde más duele al caminar.

No todo lo que deja huella logra quedarse. La belleza que percibí en su rostro apenas fue un gesto incompleto. Aunque no lo comprendo, algo me dice que en cada nostalgia hay una forma secreta de la verdad.



GRACIAS POR LEER

30 comentarios:

  1. Parece que estoy viendo a ese chico de barrio más extrañado que triste por lo acontecido.
    Me ha gustado tu relato, Valdo.
    Espero que pases un buen día.
    Te invito a visitar mi espacio que estoy de celebración.

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    1. Hola Marisa, gracias por tu visita.
      Pasé por tu sitio, fue un gusto, un abrazo.

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  2. Valdo, a cada leitura que faço aqui só posso te elogiar.
    E quando olhamos pelo retrovisos da vida, quantas saudades nos chegam... Adorei! abraços, chica

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    1. Así es chica amiga, la vida está llena de nostalgias.
      Gracias por tu visita, abrazos.

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  3. Hola Valdo, a veces confundimos miradas, palabras que en realidad solo buscan ser amables. Somos nosotros que en busqueda de un poco de felicidad nos confundimos y dejamos que la imaginacion nos juegue un mal momento.
    Un relato precioso, para llegar a ese corazón desolado, pasaste por un camino donde tus zapatos te llevan a ver, una sonrisa, un café compartido y una ilusión y a darte cuenta que volaste en un sueño.
    mariarosa

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    1. Hola mariarosa, dicen que la vida es un sueño, por suerte a veces nos ocurren sueños muy reales. Lo melancólico suele ser expulsado de adentro de esta manera, escribiendo.
      Gracias.

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  4. Melancólico relato. A vece s uno se ilusiona de un sueño. Te mando un beso.

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  5. Valdo, ese "susurro de los zapatos" al caminar, tremenda personificación, porque nos hablan de un recuerdo impactante y ciertamente triste...van marcando tu relato. Nos hablan de tu gran sensibilidad ante "esa sonrisa", que encierra todo un misterio...Cuando somos jóvenes, desconocemos tanto del mundo...tanto, que todo es un misterio con "una pizca de crueldad", que duele y se graba en el alma...
    Si es difícil conocernos a nosotros mismos, más difícil aún es conocer a los demás...Somos aprendices de la vida, las palabras, a veces, se malinterpretan y aún más los actos y los gestos...Es importante dar un margen de confianza a los demás, pero eso lo aprendemos con la experiencia...Creemé que mi sensibilidad captó el dolor de esa "pequeña piedra en tus zapatos"...Tu niño interior te acompaña en todo el texto y también te susurra que: "esa forma secreta de la verdad, que habita en tu nostalgia" es tu propio sentimiento, que perdura y se eterniza...Valdo.
    Mi felicitación y mi abrazo entrañable por tu entrega a las letras.
    (y menos mal que hoy podemos comentar...Blogger nos dió un buen susto)

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    1. Ma Jesús, tu comentario no sólo es excelente, también es de buena amiga. Hay comentarios que se disfrutan al leerlos, tal es el caso de los tuyos, tan bien analizados y que demuestran un compromiso auténtico, leer no es cómodo, obliga a cierta fatiga, por lo cual no puedo menos que agradecer enormemente cada oración que dejas en este blog.
      PD: ya lo creo que nos asustó blogger, justo había pedido un service para mi equipo y cuando me lo devuelven me encuentro con que no podía comentar, pensé que el problema era mío. Maldita casualidad.
      Otra vez, gracias, y otro abrazo.

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    2. Gracias a ti por el esfuerzo que realizas al "desentrañar" mis poemas...Valdo. Las letras nos ayudan a profundizar en la vida, a lograr equilibrio interior y a sobrellevar la realidad de nuestro mundo, que a veces es difícil...
      Mi abrazo y sigamos aprendiendo, amigo.

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    3. Es un gusto comentar tus profundos y vitales poemas Ma Jesús.
      Gracias a vos por la amistad.

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  6. No se quedó mi comentario, ayer nos quedamos todos a dos velas.
    El relato evoca experiencias más o menos vividas por todos de las cuales, pasados unos años, nos hacen revivir ese instante entendiendo que los dos protagonistas no iban por el mismo camino.
    Aferradetes, Valdo..

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    1. Hola Paula, sí, ayer no se podía comentar, cada tanto blogger nos asusta de alguna forma.
      Y así es, todos vivimos más o menos lo mismo, por suerte, así nos sentimos acompañados.
      Abrazos.

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  7. Hay mi amigo, hay personas que
    viven en nuestra memoria, asi hayan
    pasado los anos, y la expresión tuya
    del susurro en los zapatos, no la conocía,
    me agrado mucho, me gustan tus
    presentaciones, un placer leerte.

    Besitos dulces

    Siby

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    1. Hola Siby, gracias por comentar, eso que escribí de los zapatos en realidad es una metáfora que se me ocurrió para el relato.
      Besos para vos también.

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  8. Hola Valdo! Yo lo llamaría crueldad! El significado romántico no cabe en esa chica que se divierte con ilusiones ajenas! Un abrazo!

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    1. Hola maría cristina, si lo decís vos, que sos mujer, así será.
      Gracias por tus palabras.

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  9. tóxica diríamos hoy , y es que en la vida uno se topa con gente así , y lástima que no son pocas , hasta en la propia familia crecen

    buena semana

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    1. Gracias lichazul, por tu visita y opinión.
      Que tengas lindos días.

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  10. Un relato triste, de lo que pudo haber sido y no fue, lo siento por ti.

    Un abrazo.

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    1. Gracias Conchi, una cosa que no sucede abre camino para otras que sí. La vida compensa.
      Un abrazo para vos.

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  11. No siempre lo que parece es, la mayoría de las veces la imaginación nos cuenta un sueño vivido, y olvidado hasta ese momento, me gustó mucho leerte.
    Abrazo

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    1. Estimada amiga, gracias por venir y comentar.
      Abrazo también.

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  12. Hola Valdo, cuando se es joven uno se ilusiona con facilidad. Se habrá ilusionado ella también y luego lo pensó mejor? Esa respuesta quedará en el aire
    Me gusta la manera en que narras tus recuerdos.
    Abrazo!

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    1. Soñadora, todo es posible cuando no hay respuestas. Sólo conté lo que sentí y analicé como si fuera yo alguien que mirara desde afuera.
      Gracias por tu visita.

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  13. ¡Hola! Acabo de leer tu relato y no lo haces nada nada mal. Hay historias que no entran en la lógica. La imaginación también nos juega malas pasadas, muchas veces.
    Un placer leerte.
    ¡Un abrazo gigante!

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FABRICANTE DE RECUERDOS

Me declaro fabricante de recuerdos. El presente es una ilusión que, apenas transcurrida una fracción de segundo, ya es pasado. Bebo este c...