jueves, 12 de marzo de 2026

FILETE PORTEÑO

Obra de Alfredo Ferrer

Al mirar esta pintura escucho rumores que me llegan desde décadas pasadas, es como si me hablara y me dijera que ha sido creada desde mí, desde mis ancestros. Si me reconozco en ella es porque fue hecha con los mismos materiales que esta ciudad me hizo.

Cada detalle en esta pintura es un afable reflejo de cómo hablo, de mis gestos, de mi manera de recorrer Buenos Aires. No es algo decorativo lo que veo, sino una consecuencia inevitable de la manera de ser del porteño; sus volutas, cintas y frases son metáforas de los rasgos de mi carácter, de mi gente.

Hay en este filete una mezcla de bar y de teatro, de orgullo y de utopía, de furia, de melancolía, de filosofía barrial… es la forma que encontramos de ser hasta que nuestra esencia se materializó en pintura. Entre sus líneas y sus colores puede descubrirse el alma de nuestra ciudad.

No se trata de contradicciones con la modernidad, porque al mirarlo siento que recorro el camino de mis venas en dirección a lo que fui, desde mis padres y mis abuelos cuando se abrazaban al ritmo de un tango.

La presencia de esta pintura deja reflejos en el espejo de mí mismo. Me reconozco, no es posible ser un producto diferente al lugar donde se nació.

Nota: El Filete -o Fileteado- Porteño se diferencia creativa y culturalmente de otras artes del mundo porque nace como ornamento callejero en los vehículos y funciona como una autobiografía visual de la ciudad. 

Es un arte integral en el que se combina texto, marcos, volutas, flores y símbolos. El exceso de ornamento es parte de la estética aplicada para llenar el espacio con ritmo y simetría. Aquí comparto dos obras de reconocidos fileteadores, la primera pertenece a Jorge Muscia y la segunda a Martiniano Arce:


FILETE PORTEÑO

Obra de Alfredo Ferrer Al mirar esta pintura escucho rumores que me llegan desde décadas pasadas, es como si me hablara y me dijera que ...